junio 12, 2024
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María del Pilar Rubio, abogada tributarista colombiana: Así logró su sueño americano

En medio de la coyuntura noticiosa de los últimos meses relacionada con la migración de latinos -especialmente- hacia los Estados Unidos en procura del ya famoso “Sueño americano”, se tejen infinidad de historias para lograrlo. Unos, según sus propios objetivos, consiguen cumplirlo en medio de una serie de dificultades, de sufrimientos, de humillaciones y hasta de maltratos, debido a la vulnerabilidad que surge cuando se llega a un país, a una sociedad, a una cultura desconocida. Entre tanto, otros no lo cumplen y siguen sobreviviendo o simplemente “tiran la toalla”. Hay quienes, en este camino, solo encuentran la muerte.

También hay historias felices como la de una colombiana que después de vivir las duras y las maduras, consiguió ganar la batalla y así lograr ese “gran” sueño. Se trata de María del Pilar Rubio, una bogotana, quien con el título de Abogada Tributarista, ejerce su profesión desde hace 10 años en los Estados Unidos.

María del Pilar Rubio, abogada tributarista en Miami FL.

Lleva 24 años en la ciudad de Miami, como mamá cabeza de familia con su hijo -Greco- de 24 años. Su experiencia de vida en el país estadounidense para surgir no es diferente a la de muchos migrantes colombianos y, en general latinos, como también de otras partes del mundo.

En pos del sueño

María del Pilar Rubio es una destacada abogada con sede en Miami que se ocupa de las necesidades de clientes de alto poder adquisitivo y familias transfronterizas. Con base en sus logros profesionales y en su compromiso con la comunidad, en 2017 Pilar fue destacada como una de las 20 mejores profesionales menores de 40 años en la revista Brickell. Posteriormente, en 2021, Pilar fue nuevamente reconocida por un grupo de sus colegas como merecedora de la nominación a Best Lawyer: Ones To Watch, por la publicación regional e internacional Best Lawyers.

Pilar tiene una gran experiencia que incluye asesoramiento sobre fideicomisos nacionales e internacionales y planificación patrimonial, planificación previa a la inmigración, planificación de expatriación, informes y cumplimiento internacional, cumplimiento voluntario en el extranjero y adquisición, mantenimiento y venta de bienes raíces en los EE. UU. por parte de extranjeros. Los años de práctica de Pilar también incluyen la redacción de documentos de planificación patrimonial, como testamentos, fideicomisos y documentos auxiliares.

Su dedicación y compromiso con la práctica del Derecho le valió varias oportunidades como panelista y oradora. Entre ellos, la oportunidad de ser oradora frente a Overseas Property Professionals, en Londres, en noviembre de 2014. Allí habló sobre los temas de «Oportunidades a través de la emigración» y «Oportunidades en EE. UU. y Canadá: ¿caliente o sobrecalentado?» Un poco más de un año después, en 2016, asistió a la Conferencia de Riqueza Internacional de SunTrust y brindó actualizaciones regulatorias sobre los regímenes FATCA y CRS. Luego, en 2017, en su natal Bogotá, compartió su perspectiva en la conferencia “Reforma Tributaria Ley 1819 de 2016 y su impacto en Empresas de Familia”.

La meta del sueño americano

–  ¿Por qué eligió la  carrera de abogada?

Fue algo que sentí desde que era una niña. Me acuerdo una vez que estaba viendo una novela y vi una señora que era abogada y elegante, dije yo quiero ser así y realmente desde ese momento me quedó en la mente estudiar Derecho (antes de radicarme en Estados Unidos estudié dos años de esta carrera en la Universidad Externado de Colombia en Bogotá). Cuando llegué a Estados Unidos (sin plata), trabajé en tiendas de zapatos, en una estación de gasolina de cajera… pues son los trabajos que les toca a los inmigrantes acá. Y después entre a trabajar en real estate y me convertí en corredora de bienes e inmuebles. Me estaba yendo muy bien en este negocio, pero en realidad lo que siempre había querido era ser abogada, entonces ahí fue cuando empecé a estudiar en Derecho.

¿Por qué esté radicada en los  Estados Unidos?

Cuando decidí salir de Colombia yo estaba aburrida de la inseguridad. De niña me iban a secuestrar, después me robaron dos veces a las diez de la mañana y a las dos de la tarde cuando llegaba de la Universidad. Yo venía aquí a los Estados Unidos todos los años de vacaciones y salía a correr a las diez de la noche sola y no me pasaba nada, y nunca entendí porque uno tenía que vivir así en mi país.

-¿Por qué Miami?

Porque me encanta la ciudad, me encanta el calor,  porque la mayoría de la gente habla español… porque es cerca a Colombia y me permite estar yendo y viniendo, para seguir teniendo ese nexo con mi país, con mi familia, con mis amigos.

¿Qué es para usted el sueño americano?

Saber que todas las personas que llegamos a este país no tenemos techo, y realmente podemos llegar hasta donde nuestros esfuerzos nos lo permita. Creo que realmente si tú no tienes cierto nivel, si  no vas a ciertos colegios es muy difícil que puedas romper ese techo que te pone la sociedad.

-¿En su experiencia personal encontró ese sueño americano?

Si, totalmente. Yo llegué acá con 19 años, 200 dólares, y trabajé de cajera en centros comerciales, y hoy por hoy 24 años después, y luego de mucho esfuerzo, soy  profesional por mis méritos, y saqué a mi hijo adelante.

-¿Cuáles fueron esos traumas o las mayores dificultades que enfrentó para superarse en los Estados Unidos? 

Creo que lo más difícil fue tratar de estudiar, y a la misma vez mantener mi casa, y sacar a mi hijo adelante con la mínima ayuda del papá. Se enfrentan muchas situaciones difíciles.

-¿Por ejemplo cuáles?

Como por ejemplo, una vez mi hijo estaba chiquitico y yo vivía en un cuarto pequeño, en un hotel pequeño, el papá fue la primera vez que me llevó un mercadito y después de que él salió, entró a su carro y yo salí, y cuando regresé, el dueño del hotel me había puesto candado en la puerta y me dijo que yo no podía entrar porque no podía haber otra persona. Otra situación: recién me separé del papá de mi hijo, me fui a vivir con una pareja de amigos donde ellos me rentaban un sofá porque no tenían habitaciones disponibles, y un día ellos llegaron y me sacaron a la calle a las diez y media de la noche, mi hijo tendría un año, y me tocó irme a vivir a la estación de gasolina donde trabajaba.

Un propósito: ayudar a los colombianos

-¿Cómo es su trabajo con las personas que requieren de sus servicios?

Nuestro trabajo tiene dos ramas principales: una es la parte de cumplimiento en donde personas que no están al día con sus obligaciones fiscales acá en los Estados Unidos muchas veces por desconocimiento o por otros motivos, los ayudamos a participar en programas que les permiten ponerse a paz y salvo con sus obligaciones fiscales. Y la otra rama importante de nuestra práctica es el tema de la planeación fiscal, por ejemplo las personas que viven fuera de los Estados Unidos y quieren vivir aquí y que tienen patrimonios relativamente importantes deben reorganizar esos patrimonios antes de mudarse para minimizar desde una perspectiva legal el impacto tributario que van a tener una vez se conviertan en residentes locales.

-¿Cuáles son los casos más comunes en el caso de los colombianos?

Por ejemplo, hay muchos que nacieron acá, porque los papás estudiaron acá, porque vinieron de vacaciones, pero nunca han trabajado acá. Igual se enteran que tienen que presentar declaración de renta todos los años. Tienen que pagar impuestos por el solo hecho de ser ciudadanos y hay muchas personas que, por desinformación, nunca cumplieron con esas obligaciones. Y también tenemos muchas personas que quieren invertir aquí en los Estados Unidos.

-¿Trabaja más con colombianos?

Mis clientes en Estados Unidos son extranjeros, y yo diría que el 90 por ciento son colombianos.

-¿Cómo es el proceso de su trabajo con los clientes a distancia?

Lo manejamos por videollamadas, por correos electrónicos, pero también yo viajo bastante a Bogotá. Es una mezcla de reuniones entre Miami y Bogotá.

-¿Qué sería lo bueno y lo malo de su profesión?

Lo malo es que trabajamos mucho, y lo bueno es poder ayudarles a tantas personas. Para mí es gratificante, por  ejemplo, trabajar con personas con las que me pueda entender, no solamente en un tema lenguaje sino en lo cultural. Las personas se sienten más cómodas con alguien que entiende su lenguaje  y su cultura.

Así es María del Pilar Rubio, una mujer que se considera intensa en su trabajo, que dice lo que piensa, que tiene además como meta a corto plazo trabajar más con las mujeres colombianas. “Quisiera ayudar a todas esas mamás solteras y decirles: ustedes pueden, por sus hijos, salir adelante solas”.

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